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    Retrica de los Bosques y el Agua como Asunto de Seguridad Nacional: Evaluacin de sus Polticas Pblicas
 




M. en C. Joel Rodrguez Ziga Procuradura Federal de Proteccin al Ambiente.

Especialista en Seguridad Nacional [email protected])

Es comn escuchar en los medios de informacin, a algunos funcionarios pblicos o actores polticos relevantes e incluso acadmicos, hacer declaraciones sobre ciertos problemas con la connotacin o el adjetivo de Seguridad Nacional, queriendo resaltar con esto el grado de complejidad o la magnitud de los asuntos, y en otros casos, y no menos frecuentes, el protagonismo al disfrazar de gran importancia sus discursos; sin embargo, muchos de stos distan de dicho distintivo. La confusin en la poblacin, pero sobre todo la distraccin del Estado por atender prioritariamente aquellos asuntos por encima de los que si representan un riesgo para la Nacin, es el peligro o costo que se corre por tal irresponsabilidad. En ese sentido y en materia ambiental vale la pena cuestionarnos: Son los Bosques y el Agua un asunto de Seguridad Nacional, y si es as, cules han sido los resultados a cinco aos de su pronunciamiento?

Analizar el tema nos remite para su exploracin al estudio de tres vertientes principales: La deforestacin y sus consecuencias al recurso agua en trminos de la prdida del patrimonio natural y de recursos estratgicos. La retrica de que si el problema es asunto de Seguridad Nacional o no. La traduccin de un problema pblico en una poltica pblica, y su valoracin en funcin a un problema que est elevado a una jerarqua de primer orden.

La deforestacin y sus consecuencias al recurso agua en trminos de prdida de patrimonio natural y de recursos estratgicos: mencionaremos que la deforestacin de los bosques templados y selvas tropicales repercuten al pas, por un lado, en la prdida del patrimonio natural en las zonas rurales y campesinas, siendo esto un factor de riesgo mas que se suma a uno de los principales problemas que afronta actualmente la nacin mexicana: la pobreza o atraso en el desarrollo en comunidades y ejidos; y por otro, sus consecuencias negativas, producto del desequilibrio del ciclo natural del agua, como el desabasto, la escasez y la contaminacin del vital lquido en las grandes ciudades o en las zona de mayor movilidad econmica; esto es, la repercusin negativa o el desajuste de intereses -inclusive ms all de nuestras fronteras- en los campos del poder econmico, poltico y social.(1)

La retrica de que si el problema es asunto de Seguridad Nacional o no: nos remite al postulado: Para que un problema ingrese a la categora de “seguridad”, ste debe quedar enmarcado como amenaza por parte de un actor con la capacidad para generar el consentimiento de una comunidad relevante, que avale la aplicacin de medidas de emergencia y que trascienda a las reglas normales (fig. 1).

Fig. 1.- Esquema conceptual del proceso de un problema con carcter de seguridad nacional; en donde se clasifican; de como estos deben de ser abordados por parte del Estado, y de la ubicacin de los bosques y el agua en el esquema general de la Seguridad Nacional.

Analicemos lo anterior en sus partes: un problema como amenaza a la Seguridad Nacional; slo algunos problemas que ataen al pas son de primer orden y requieren ser atendidos en forma especial por el Estado, en trminos de seguridad una condicin es que, stos una vez valorados, pongan en riesgo y en forma inmediata a la consecucin de los objetivos nacionales permanentes (Consagrados en la Constitucin Poltica Mexicana como desarrollo, paz, justicia, etc.); esto es, ingresan entonces a la categora de amenaza. Por otro lado, y quiz la ms importante, los actores polticos; en este rubro entra en juego los intereses de poder, dependiendo de la importancia y resonancia que en la sociedad y en la arena poltica tengan; pueden decidir que problemas son de inters o no para la seguridad de un Estado e incluso aunque stos hayan sido valorados subjetivamente(2), en cualquiera de los casos la sociedad en general es la que absorber los costos (econmicos, polticos, ambientales etc.) por las medidas que ste haya implementado. Para el caso de los bosques y el agua como asunto de Seguridad Nacional, queda claro que el pronunciamiento lo hizo el Presidente Vicente Fox a principios de su administracin, siendo en ese momento el actor poltico ms importante -primer presidente opositor al partido que nos gobern durante casi 70 aos-; y el asunto fue percibido mas que un problema un tema o una veta con un capital poltico a explotar, por fortuna en esos momentos la sociedad en general lo percibi como un gran problema ambiental.

Bajo este orden de ideas, la premisa de las medidas de emergencia y que trascienda a las reglas normales, entindase sto como la implementacin de nuevas Polticas Pblicas por encima de las ya existentes sobre un problema dado, a travs de la modificacin, la renovacin, el fortalecimiento y la creacin de nuevas, segn sea el caso.

La traduccin de un problema pblico en polticas pblicas, y la valoracin de stas en funcin a un problema que est elevado a una jerarqua de primer orden: si una poltica pblica parte de un cuestionamiento, de preguntarse qu se debe o se puede hacer para atender o en su defecto resolver un problema que ya est en la calle y que por lo tanto es pblico y es de todos; entonces es el Estado encargado de traducir o solucionar dichas necesidades a travs de la creacin o el fortalecimiento de sus brazos operativos: las Instituciones. La deforestacin de los bosques y selvas tropicales y sus repercusiones al medio ambiente como un asunto de seguridad nacional (y no los bosques y el agua asuntos de seguridad nacional, que es el trmino oficial que se le ha dado), tendra que atenderse con acciones que trasciendan a la norma o por “acciones extraordinarias” en un plano de conservacin, aprovechamiento y desarrollo: el fortalecimiento, reestructuracin o planteamiento de objetivos y metas mas ambiciosas sera el eco de dicho pronunciamiento.

En este sentido, en materia de seguridad ambiental, las polticas o “mediadas” nuevas que debera abordar el estado mexicano, tendran que hacerse sobre dos plataformas principales. Una poltica orientada al bienestar social y a mitigar la pobreza (diez millones de pobres viven irnicamente en las zonas forestales: bosques templados y selvas tropicales); que tendra que aplicarse en las zonas rurales, y que seran de ndole demogrfico, agrcola y ganadero, energticas y de fomento turstico. El sector forestal puede contribuir mucho a estas polticas mediante el fomento a la agrosilvicultura, la obtencin de productos forestales no maderables para el consumo humano, de productos medicinales, de frutos, la proteccin del suelo, de generacin de ingresos no agrcolas y de empleo en empresas rurales pequeas de base forestal. La otra, sera una poltica orientada a la conservacin del medio ambiente y proteccin de los recursos naturales, incluye las polticas agrcolas, industriales y de aprovechamiento de la tierra las cuales producen resultados a corto plazo, como la transferencia de tierras forestales productivas a otras categoras, por ejemplo a un rea Natural Protegida o de Zonas de Conservacin. A largo plazo, estas polticas favorecen la adopcin de prcticas forestales en las que se integre la diversidad biolgica y la conservacin de ecosistemas en la ordenacin forestal sostenible. Se persigue elevar y diversificar la productividad y favorecer a las industrias forestales ms eficaces desde el punto de vista econmico y ambiental.

Por ltimo, una poltica orientada a la elaboracin y utilizacin eficaz de los recursos naturales: las medidas de privatizacin, la poltica fiscal, ambiental, comercial, de infraestructura, energa y de fomento del turismo se inscriben en el mbito de las polticas de utilizacin ptima de los recursos naturales.

En cuanto a la evaluacin de las polticas pblicas creadas a casi cinco aos del pronunciamiento en la agenda de Seguridad Nacional, y dada la subjetividad del concepto, nos permite hacer la reflexin desde un perspectiva de anlisis cuantitativo y cualitativo.

Para el primer caso -valoracin cuantitativa- y debido a que es casi imposible tasar la deforestacin en ese lapso de tiempo(3), slo nos abocaremos en trminos de creacin de Polticas Pblicas o de Instituciones. El pronunciamiento de los bosques y el agua como asunto de seguridad nacional, se tradujo(4) en la creacin de una Comisin: la Comisin Nacional Forestal (CONAFOR)(5) cuyo objetivo principal fue el de desarrollar, favorecer e impulsar las actividades productivas, de conservacin y restauracin en materia forestal, as como participar en la formulacin de los planes y programas, y en la aplicacin de las polticas de desarrollo forestal sustentable, se destaca en esta comisin un esquema de trabajo con una visin a 25 aos, a travs de ajustes de las polticas, de las instituciones y de la legislacin, nos referimos al Programa Estratgico Forestal para Mxico 2025. Para la Comisin Nacional del Agua, resalta en su programa de trabajo (Programa Nacional Hidrulico 2001-2006) el apartado El agua: un recurso estratgico y de seguridad nacional, por lo que se valora por primera vez el rango y la importancia que tiene este recurso para la consecucin de los objetivos permanentes de Mxico; sin embrago, el documento solo es descriptivo y no analtico, quedndonos a deber el sentido de su ttulo (recurso estratgico y de seguridad nacional) de cualquier forma, el escrito es loable por ser un punto de referencia obligado para cualquier anlisis que se haga sobre la materia.

Por su parte, la institucin encargada de la inspeccin y vigilancia de los recursos forestales y autoridad sancionadora —La Procuradura Federal de Proteccin al Ambiente (PROFEPA)— no tubo cambios estructurales significativos en funcin a dicho pronunciamiento, siendo que una de las principales causas de la deforestacin del pas es el proceso que se da de las acciones clandestinas de la tala ilegal a la de cambio uso del suelo (las dos suman casi el 90% del problema), ambas considerados como delitos ambientales y por lo tanto atendidas y perseguidas tambin por la Procuradura General de la Repblica (PGR): su autonoma (y no como rgano desconcentrado de la SEMARNAT) y la creacin de una unidad de inteligencia hubiera sido la opcin. Lo anterior, si consideramos que la tala ilegal es realizada por bandas organizadas con un poder econmico capaz de corromper a las autoridades y a las instituciones; de destruir el tejido social y organizativo de aquellos grupos ms marginados del pas y principal preocupacin del Estado Mexicano: la clase campesina y rural del pas. La PROFEPA en materia forestal reconoce(6) 100 zonas crticas forestales y 32 de ingobernabilidad, producto de las acciones ilcitas mencionadas.

Por ltimo, la valoracin cualitativa de los resultados en la aplicacin de las Polticas Pblicas, estaran en funcin a la percepcin que tienen -en este proceso democrtico del pas donde empieza haber mas vigilancia sobre las acciones del gobierno- los medios de comunicacin electrnica y escrita; las organizaciones sociales que ocupan los vacos del estado (las ONG); intelectuales; grupos empresariales; Organismos Internacionales, pero sobre todo de la sociedad mexicana en general. En se tenor, internacionalmente seguimos siendo, segn cifras y apreciacin de la OCDE, uno de los principales pases con una de las tasas de deforestacin de las ms altas del mundo (1.5 millones de ha): para la sociedad mexicana y de acuerdo a los ltimos foros de consulta regional ambiental, la contaminacin ambiental, pero sobre todo la desforestacin (ella la percibe como tala ilegal) sigue siendo un problema que ni siquiera ha sido contenido.





(1) Si se desea mayor profundidad sobre este punto, se recomienda el artculo “El binomio Bosques-agua un enfoque de seguridad nacional” . No 10 de la Revista Derecho Ambiental y Ecologa, bimestre diciembre-enero 2006.

(2) Ejemplo de lo anterior es que, despus de 4 aos de la guerra contra Irak el presidente Bush recula que sa nacin no tena armas de destruccin masiva; sin embargo en su momento -julio del 2001- pronunci y convenci a un grupo importante de ciudadanos norteamericanos, de que dichas armas en poder del presidente de Irak representaba una amenaza a la seguridad de EU.

(3) La tasa de deforestacin es la razn de cambio de la prdida de la cubierta forestal con respecto al tiempo. En Mxico no hay un sistema de monitoreo peridico o sistemtico: valorar la disminucin o incremento de dicha tasa en un lapso de cinco aos es algo difcil de calcular, por lo que cualquier dato al respecto carecera de veracidad.

(4) Considerado como asunto de Seguridad Nacional los Bosques y el Agua en el documento rector de la administracin del Presidente Fox: Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006.

(5) Creada por decreto presidencial el 4 de abril de 2001, rgano Pblico Descentralizado de la SEMARNAT.

(6) Programa de Procuracin de Justicia Ambiental 2001-2006.




 
   
 
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